
En otoño, la naturaleza ofrece una variedad abundante de materiales ideales para el compostaje casero. Saber qué tipo de residuos incorporar, y en qué proporciones, es clave para obtener un compost equilibrado, sin olores y rico en nutrientes. En este artículo veremos cuáles son los materiales más recomendables para compostar en esta época del año, cómo clasificarlos y cómo combinarlos correctamente para lograr un abono de calidad.
Clasificación básica de materiales compostables
Materiales marrones (ricos en carbono)
Son secos, fibrosos y ayudan a mantener la estructura del compost, aportando aire y reduciendo la humedad excesiva.
- Hojas secas
- Ramas finas trituradas
- Paja
- Cartón y papel sin tinta
- Serrín natural (sin barnices ni colas)
Materiales verdes (ricos en nitrógeno)
Son húmedos, frescos, y aceleran el proceso de descomposición.
- Restos de frutas y verduras
- Posos de café y filtros de papel
- Cáscaras de huevo trituradas
- Césped recién cortado
- Flores marchitas
Equilibrio entre materiales secos y húmedos
Para mantener una descomposición eficiente y sin malos olores, la proporción ideal es:
2 partes de materiales marrones por cada 1 parte de materiales verdes
Este equilibrio evita el exceso de humedad y mejora la aireación del compost. Si ves que el contenido está muy húmedo o huele mal, añade más materia seca. Si está muy seco y no avanza, incorpora más materia fresca y mezcla bien.
Materiales que debes evitar
Algunos residuos no son aptos para compostaje doméstico, ya que pueden atraer plagas, producir olores fuertes o alterar el equilibrio del compost.
Evita incluir:
- Restos cocinados
- Productos animales (carne, huesos, pescado)
- Lácteos
- Aceites o grasas
- Papel con tinta de color o plastificado
- Heces de mascotas carnívoras
Consejos prácticos
- Almacena hojas secas en bolsas o sacos para usarlas todo el invierno como materia seca.
- Tritura ramas o cartones grandes para facilitar su descomposición.
- Mezcla los residuos a medida que los añades, en lugar de hacer capas.
- Cubre los residuos frescos con una capa de hojas secas para evitar mosquitas y malos olores.
- Evita grandes cantidades de césped húmedo sin mezclar: se apelmaza y fermenta.